¿Recuerdan esta conferencia de prensa del 24 de octubre del 2007? Pues ya pasó un año y no parece que haya cambio alguno.
Noticia publicada en el diario latino el día 13 de junio de 2008
La Comisión de Seguimiento Caso Monseñor Romero y la Concertación por la Paz, la Dignidad y la Justicia Social, demandaron del Presidente de la República, Elías Antonio Saca, dar cumplimiento a las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, emitidas en el año 2000.
La Asamblea del Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los pueblos de América latina “Óscar Romero” (SICSAL), que contó con delegaciones de Europa, Asia, El Caribe Sur y Centroamérica, el 27 de abril, en la ciudad de Guatemala, resolvió enviar una carta al mandatario salvadoreño.
En el año 2000, la CIDH, emitió tres recomendaciones que debía cumplir el Estado salvadoreño. La primera se refería a la realización de una investigación judicial completa para identificar, juzgar y sancionar a todos los autores materiales e intelectuales.
La carta que se entregó en Casa Presidencial esta mañana expone “la profunda preocupación” de estas organizaciones, por la falta de (cumplimiento) de la sentencia de la CIDH, que aleja la justicia en el magnicidio de Monseñor Óscar Arnulfo Romero.
Asimismo, la reparación de las violaciones, incluido el pago de una justa indemnización a los familiares y la adecuación de la legislación interna (salvadoreña) a la Convención Americana, a fin de derogar la Ley de Amnistía.
David Morales, jurista de la Concertación por la Paz, explicó que era vergonzosa la actitud del Estado salvadoreño de mantenerse en “desacato”, frente a las recomendaciones de la CIDH; así como, la negociación privada entre agentes del Estado y la Iglesia Católica.
“Queremos que intervenga el Presidente (Elías Antonio Saca), como jefe de Estado, para que, el proceso de diálogo que mantiene el Arzobispo Sáenz Lacalle, y la Canciller (Marisol de Barillas), se mueva bajo los estándares del derecho internacional, y así el pueblo salvadoreño sepa qué han venido discutiendo a lo largo de estos ocho meses”.
La preocupación de las organizaciones no se circunscriben sólo al incumplimiento de las recomendaciones, sino que, a las acciones encaminadas a reconocer el magnicidio no correspondan a la violación u ofensa cometida.
Por su parte, Miguel Angel Guzmán de CEBES, instó a Monseñor Sáenz Lacalle a que aplique el pensamiento “social de la Iglesia Católica”, en los procesos de reconciliación tras graves violaciones a los derechos humanos.
“No podemos pensar que se esté negociando el dolor y martirio de Monseñor Romero, porque si bien él tiene una identidad religiosa, pertenece al pueblo salvadoreño y ha servido de inspiración a otros muchos, en la búsqueda de la verdad, la paz y la justicia. Así que le pedimos a Monseñor Sáenz Lacalle, respetar las disposiciones de la CIDH, y velar por el cumplimiento”, acotó.
Del fallo de la CIDH han habido dos revisiones, 2005 y 2007, y ante el incumplimiento de las recomendaciones el Estado salvadoreño, ha entrado en desacato.
viernes, 13 de junio de 2008
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