miércoles, 18 de junio de 2008

Comunidad garifuna de Honduras

Santos Feliciano Aguilar Álvares fue secuestrado, golpeado y amenazado de muerte el 5 de junio por un grupo de hasta 10 hombres, presuntamente guardias privados de seguridad que trabajan para una empresa inmobiliaria local en San Juan. Santos Feliciano Aguilar Álvares es miembro de la comunidad afrodescendiente garífuna de San Juan, departamento de Atlántida, en el norte de Honduras. Unas horas antes del incidente había participado en una asamblea comunitaria a la que asistieron representantes de la inmobiliaria local a la que acusa de estar presionando a la comunidad garífuna para que venda sus tierras.

Hacia las nueve y media de la mañana del 5 de junio, los desconocidos rodearon a Santos Feliciano Aguilar Álvares cuando caminaba por una calle a las afueras del pueblo de San Juan, mientras se dirigía a hacer unos encargos. Los hombres secuestraron a Santos Aguilar y lo llevaron a un lugar propiedad de la empresa inmobiliaria, donde lo golpearon. Mientras lo retenían contra su voluntad, lo acusaron de ser la "oreja de los directivos del Nuevo San Juan", y lo intimidaron diciéndose unos a otros: "matémoslo y enterrémoslo aquí mismo".

Santos Feliciano Aguilar Álvares fue liberado poco después de la paliza, y las lesiones que sufrió requirieron tratamiento hospitalario. Amnistía Internacional considera que su seguridad y la de otros miembros de la comunidad garífuna corren peligro.




INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA

Los grupos indígenas de Honduras, entre los que se encuentra la comunidad afrodescendiente garífuna, llevan más de una década luchando para reafirmar su derecho a la tierra que llevan generaciones habitando. Su tierra la codician empresas que quieren construir complejos turísticos que desplazarían al pueblo garífuna.

Los miembros de la comunidad han sufrido amenazas y actos de intimidación en relación con su lucha por proteger sus derechos a la tierra. En marzo y junio de 2006, Jessica García, dirigente indígena, fue acosada y amenazada a punta de pistola para que firmara la cesión de una tierra perteneciente a la comunidad (AU 219/06, AMR 37/005/2006). En noviembre de 2005, un incendio provocado destruyó los bienes de Wilfredo Guerrero, otro dirigente garífuna. Tres jóvenes miembros de la comunidad fueron asesinados en 2006, y se ha acusado a unos agentes de policía en relación con sus muertes.

ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen llamamientos para que lleguen lo más rápidamente posible, en español o en su propio idioma:

  • expresando preocupación por la seguridad de Santos Feliciano Aguilar Álvares y otros miembros de la comunidad garífuna de San Juan;
  • instando a las autoridades a tomar medidas inmediatas para poner en práctica las medidas de protección ordenadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con el fin de garantizar la seguridad de la comunidad garífuna;
  • pidiendo que se lleve a cabo una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial sobre las amenazas y ataques contra Santos Aguilar y sobre las amenazas, los ataques y los homicidios de que han sido víctima anteriormente los dirigentes y miembros de la comunidad garífuna; pidiendo que los resultados de esa investigación se hagan públicos y que se lleve a los responsables ante la justicia;
  • recordando a las autoridades que la Declaración de las Naciones Unidas sobre el Derecho y el Deber de los Individuos, los Grupos y las Instituciones de Promover y Proteger los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales Universalmente Reconocidos reconoce la legitimidad de las actividades de los defensores y defensoras de los derechos humanos y su derecho a llevarlas a cabo sin restricciones y sin temor a represalias;
  • instando a las autoridades a tomar medidas inmediatas para poner fin a la intimidación de los pueblos indígenas.

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